Magaly Vera
Las historias de amor siempre enternecen y este
mes, el del amor ¿Cómo no tocar esos temas en plenas elecciones? Y es que llama
la atención los matrimonios por conveniencia, servinakuys y hasta amores
furtivos. Y hay de todo, hasta choques y fugas. Revisemos algunos:
1. Alan
y Lulú
Caricatura de Andrés Edery
Es una historia que me
hace recordar el refrán “más me pegas, más te quiero”. Jamás hubiese imaginado
esta unión civil (aunque el JNE nada dice de las irregularidades que encontró
en esta unión y no mide con la misma vara el caso Guzmán) llena de antecedentes
de violencia doméstica: ¿Quién no recuerda cuando Lulú llevo el caso de Alan
por supuestos delitos de enriquecimiento ilícito y contra la fe pública ante la
Corte Interamericana de Derechos Humanos? Dele una revisadita al video que quedo
como registro de ese amor-odio.
Tampoco podemos olvidar
cuando Alan le cobro con intereses ese desdén, bautizándola como “la candidata
de los ricos” hasta circuló billetes con el rostro de Lulú. Su estrategia de
desprestigio a la que lideraba las encuestas, pegó. Famoso por hacer
psicosociales, leyendas urbanas como el que le hizo a Nadine y Ollanta. Como
bien decía él (en sus años mozos) que era capaz de bajar el dedo a quien él
quisiese. Pese también a que la revista Poder lo ubicase en primer lugar como
el político más influyente, algo falló en esa medición que ahora ni con viagra ni flauta árabe puede
levantar de su 5% de intención de voto, ni su matrimonio por conveniencia con Lulú.
Los tiempos, las circunstancias (narcoindultos, fotos con burriers, petroaudios, el baguazo, sobrinos procesados
por narcotráficos, baterías y causas sospechosas etc.) y los electores,
cambian. Quiso limpiarse el rostro con el de una política de trayectoria casi
impecable (bueno carga lo de Cataño y alguno que otro habeas corpus para
importar carros usados) como el de Lulú, pero en lugar de remontar, lo que hizo
fue mancillarla. Al paso que van ni los gallos de Hart puede levantar a estos
dos pesos pesados.
Un amor así nunca iba a
funcionar porque pasada la etapa de enamoramiento, que es cortísimo, él volverá
a arremeter contra ella. El zorro pierde el pelo, su vientre crece pero jamás
pierde las mañas.
2. César
y Anel
Caricatura de Heduardo Rodríguez
Ella se ha caracterizado
por ser una mujer que se enamora con facilidad (ha vestido camisetas de
diferentes partidos: apoyo a Unión por el Perú, Perú posible, fue la cabeza
visible del No a la revocatoria de Susana Villlarán). En esta oportunidad viste
de riguroso blanco cual novia inmaculada y ahora es la vicepresidenta en la
plancha electoral de Alianza por el Progreso. Ante las incisivas preguntas que
le hacen por sus cambios constantes de partidos políticos, ella se limita a
decir que siempre fue simpatizante nada más y esta, es la primera vez que es
militante. Lo que más me llama la atención de esta mujer, es la pasión que pone
al defender lo indefendibles de Acuña. Dicen que el primer síntoma del amor, es
el embrutecimiento agudo, y ella llega a esos límites en donde pierde los
sentidos. Tanto es así que canta “ciega sordo muda” de Shakira y sigue
esperando que la Complutense de Madrid absuelva a su Cesitar de los plagios,
copias o lo que sea que está en su diccionario personal. Ese que es el idioma
del amor y que solo ellos decodifican y que nada tiene que ver con el del RAE. Por
ese amor ciego ni ha leído la confesión anticipada de su amado de su delito,
publicado en el diario La República; por ese amor ciego, solo ella puede creer
que su amado (que no puede leer bien
menos afrontar preguntas acuciosas en una entrevista y que quizás por eso se
corra de los debates y solo la envíe a ella como fiel escudera) es el co autor
del libro “Política educativa. Conceptos, reflexiones y propuestas” de Otoniel
Alvarado Oyarce, quien pese a ser el legitimo autor, ahora enfrenta una
denuncia por difamación y calumnia. Felizmente Álvaro Ugaz, uno de los mejores
abogados de nuestro país, está asumiendo la defensa del humilde profesor.
Esa flama intensa que
consume a Anel es la que inspira la frase del mes:”Quédate con el que te
defienda como Anel a Acuña”. Lo malo, es que pasada esta etapa intensa, le
quedara un sabor amargo en la boca como el que le dejo Clinton a Mónica Lewinsky.
3. Jorge
y Verónika
Este amor sí que es sólido. Se basa en la confianza, en la serenidad que
dan los años y los hijos. Ella de llegar a ser la primera presidenta, no
tendría un esposo, sino un fiel y eterno amante y eso vale en la vida, más que
un papel firmado. Como buena cuzqueña ha optado por el clásico servinacuy. Lo
mejor de enamorarse de un músico, es que las serenatas van a ser constantes en
el hogar y que mejor que una buena trova para susurrarle a su amada, lo mucho
que la ama. Como bien pronostica Beto Ortiz, su casa será una extensión de una
tómbola, que no es malo; al contrario, da envidia ajena.
El amor entre estos dos tortolos nació en una marcha popular, al fragor
de las arengas, efectos especiales (bombas lacrimógenas, gases, humos etc.).
Fue en ese escenario caótico donde se hizo el clic. Y si soportaron todos esos
efectos, son a prueba de balas. Ni las sandeces de preguntas de algunos
reporteritos sobre el sobrepeso de Vero, o las alucinantes y estúpidas de
Mijael Garrido Lecca, lograran doblegar ese amor. Así que solo resta decir
¡viva el amor!
4. Ollanta
y Nadine
Caricatura de Andrés Edery
Este es otro de los ejemplos de amor y del bueno. Él un ex militar y
ella, una comunicadora social, que dejo todo por el amor y el partido que fundó
con su esposo. Por ese profundo amor de él hacia ella, él fue bautizado como “cosito”, pero quien no
desea un esposo así: que te lleve a donde él vaya, no importa que se equivoque
de lugar (como en el Te Deum), o que le quite protagonismo (como en la visita a
los Reyes de España) o incluso que transgreda normas de etiqueta social. Lo
importante es que sean felices y coman perdices.
Este amor, también es a prueba de lengua largas de los suegros, de
balas, de agendas delatoras de ingresos (curioso que nada digan de los cocteles
ni de los extraordinarios ingresos estilo offshore de USA de Keiko, pero sigan
investigando los ingresos del 2006 de las agendas), de leyendas urbanas creadas
por Alan y varios etcéteras.
Cosito o no, lo cierto es que ella logro domar bien a su militar rebelde
en manso palomo. Al menos que nos de la fórmula.
5. Humberto
y César
Caricatura de Andrés Edery
Este amor es igual al de Anel y César. Vaya que Cesitar levanta pasiones
incluso en varones, pero claro no me refiero al amor lésbico, sino al
fraternal, al de hermanos ya que Humberto no es otro que el pastor Lay. El
mismo que es pastor de la Iglesia Cristiana y misionera mundial, el mismo que
fue quien presidia la mesa de ética del congreso. Increíble pero cierto. Este
amor también lo cegó, ya que al igual que Anel, está esperando que absuelvan al
César. Quizás la frase de la Biblia que más le quedo grabada a este pastor es:
“al César lo que es del César” y según César, todo es de él, desde el libro de Otoniel
hasta el término Acuñar: “copiar una idea, libro o tesis y acuñarla como propia
amparada en Resoluciones de la Universidad César Vallejo, firmadas por César
Acuña”; y tiró al tacho de la basura los principios y mandamientos de la ley de
Dios como “no robar”, “no mentir” y “no desear bienes ajenos”. Fue tanto el
obnubilamiento que Humberto solo cree en el César, el resto, son nimiedades. Su
frase: “Acuña, luego existo”. Como diría el padre Marititin ¡horror!
6. Julio
y Michelle
Esta parejita sí que es superada y moderna: él trabaja en su campaña
presidencial y ella para la olla. Y no hay nada de malo en eso. Pero los
envidiosos al instante lanzaron un: “¡qué vergüenza!” y tildaron a Guzmán de
mantenido, y un poco mas era un gigoló americano. Pero, estamos en otros
tiempos y ellos se juraron amor en las
buenas y en las malas. Inscrito o no, este amor ya paso la etapa de frenesí y es ejemplo de lo que es relación de a dos,
sin importar el credo (ella es judía), la raza (ella es americana y el peruano),
la profesión (ella para la olla), sexo (creen en la paridad de género). No
interesa lo que piense el resto, el mundo de él: es el de ella. Y así debe de
ser.
7. Mark
y Keiko
Esto sí que es amor al chancho. Ella proviene de una familia llena de
antecedentes policiales: el padre preso por delitos de lesa humanidad; la tía Julia
en cuya casa vive, fue cómplice de muchas tropelías y es prófuga de la
justicia; su tío Pedro y su tía Rosa también son prófugos de la justicia y así,
la lista es larga. Él también proviene de una familia con antecedentes policiales:
su padre fue encarcelado por evasión tributaria. Él no trabaja y ella tampoco.
Eso no es invención mía, es la respuesta que da cuando se le pregunta “¿y cómo
le hace para solventar tantos viajes al extranjero?”. Ver video de su insólita
respuesta:
Ella inmediatamente responde que gracias al aporte de sus militantes. Y
se le cree, ya que un solo coctel genera millones de ingresos. Así que son tal
para cual. Si queréis seguir manteniendo el nivel de vida de esta parejita:
voten por ellos, total, ya su padre pudo hacer lo que quiso con nuestro país;
ahora, le toca a ella.
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